top of page

La Dimensión de lo Sagrado

Uncu espacio, 2022.

El acto de tejer invita siempre a sumergirse en un timpo-espacio de meditación.

Tejer en telar evidencia aún más el ingreso a una dimensión circular. Algo del plantarse en el hacer, palpar las hebras de una naturaleza transformada, extender los hilos de la urdimbre para finalmente entregarse al vaivén de la trama, va borrando los límites temporales y personales para fundirse en un todo.

 

¿De dónde viene lo que hacemos? ¿A dónde va? Son dos preguntas que me hago cuando me siento a tramar. Es un instante de plena presencia en el que dejo de sentir la separación humana del universo circundante y me hago parte de él en ese espacio sagrado que es y alberga el textil.

 

Entonces comienza un diálogo íntimo en el cuál siento despertar no sólo la esencia y la memoria de los materiales que se entrelazan para cobrar una nueva vida, sino también a los espíritus del tejido. Habitantes silenciosos que acompañan la rumia de las tejedoras.

Para la cosmovisión andina, son espíritus que danzan entre los hilos, acompañando la creación y habitando el tejido hasta que la tejedora llega al final y los libera cerrando los bordes, que a su vez lo protegen de otros espíritus que pretendan ingresar. Para los Ye'kuana, cesteros milenarios, esos espíritus son mediadores entre el mundo real y el universo simbólico con quienes se encuentran a entablar un diálogo profundo sobre la sociedad y la vida, mediante el hacer. En mi imaginario y experiencia como tejedora, esos seres rodean a quien teje, como si guiaran el movimiento y el gesto de las manos en un abrazo.

En todo caso es quizá el susurro de quienes nos antecedieron en acto de tejer. Es una herencia que habita en la memoria de nuestras manos, y al tejer se despierta. Son los entramados que materializan nuestro cuerpo y a todo lo que es visible e invisible en la naturaleza, y al tejer se revelan o manifiestan. Es el alma de las plantas y los animales aún latentes en los hilos que se tejen.

 

Y entonces ese acto que parece individual y solitario es en verdad parte de un gran tejido colectivo creado en y con la naturaleza y sus misterios, como parte de un proceso vivo y en constante transformación.

Un lugar de encuentro donde confluyen todos los seres y todos los tiempos. Un espacio sagrado.

Milagros Álvarez Colodrero, 2022.

INVESTIGACIÓN

bottom of page